
La administración de Donald Trump ha iniciado una de las mayores operaciones de deportación en la historia de Estados Unidos, apenas a unos días de comenzar su segundo mandato. Según declaraciones de la Casa Blanca, más de 500 migrantes fueron arrestados y “cientos” ya han sido expulsados, muchos de ellos a bordo de vuelos militares.
El mandatario republicano, quien declaró estado de emergencia nacional en la frontera con México tras asumir el cargo, justificó estas acciones como parte de su estrategia para combatir la migración irregular. “El presidente Trump está enviando un mensaje fuerte y claro al mundo entero: si ingresas ilegalmente a Estados Unidos, enfrentarás severas consecuencias”, aseguró su portavoz, Karoline Leavitt.
Vuelos de deportación y redadas controvertidas
De acuerdo con fuentes oficiales, un avión militar despegó este jueves desde El Paso, Texas, con rumbo a Guatemala, transportando entre 75 y 80 migrantes. Esta operación fue presentada como un logro de la administración Trump en su objetivo de restringir la migración, aunque no ha estado exenta de críticas.
En Newark, Nueva Jersey, el alcalde Ras Baraka denunció que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) realizaron redadas sin órdenes judiciales, deteniendo incluso a ciudadanos estadounidenses, incluido un veterano de guerra. “Es un acto atroz y una violación flagrante de la Constitución”, declaró Baraka, añadiendo que su ciudad no permitirá el “terrorismo” contra su población.
Restricciones más duras para solicitantes de asilo
Además de estas acciones, Trump reinstauró el programa “Quédate en México”, que obliga a los solicitantes de asilo a permanecer del lado mexicano mientras se tramitan sus peticiones. Asimismo, eliminó iniciativas implementadas por su predecesor Joe Biden que facilitaban vías legales para la protección de personas que huían de la violencia en América Latina.
Entre sus decretos más polémicos está una orden ejecutiva para restringir el derecho de ciudadanía por nacimiento, una medida temporalmente bloqueada por un juez federal. Trump también ha utilizado términos como “invasión” para referirse a la migración irregular, acusando a los migrantes de “envenenar la sangre” del país.
Respuestas internacionales y preocupaciones de derechos humanos
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó su preocupación por estas medidas, recordando que “el derecho a buscar asilo es universal”. Mientras tanto, grupos de defensa de derechos humanos han alertado sobre el impacto de estas políticas en miles de familias que buscan protección en Estados Unidos.