El diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), José Trinidad Romo Marín, presentó una iniciativa para establecer mecanismos de orientación, prevención y detección oportuna de problemas visuales entre niñas, niños y adolescentes que cursan la educación básica en Aguascalientes.
La propuesta plantea adicionar un quinto párrafo al artículo 76 de la Ley de Educación del Estado, con el propósito de que las autoridades educativas y sanitarias coordinen acciones para identificar posibles alteraciones visuales y canalizar a los estudiantes a una valoración profesional.
De acuerdo con la exposición de motivos, algunas dificultades de visión pasan inadvertidas porque los menores pueden considerar normal ver borroso. Entre las señales de alerta se encuentran acercarse demasiado a los cuadernos, entrecerrar los ojos o perder constantemente el renglón al leer, comportamientos que incluso pueden confundirse con distracción o bajo rendimiento académico.
La iniciativa cita un estudio realizado con más de 3.8 millones de estudiantes de 14 mil 566 primarias públicas del país, en el que se identificaron errores de refracción en 391 mil 498 alumnos. Entre los casos con pérdida visual medible, el uso de lentes permitió corregirla en el 85.6 por ciento.
En Aguascalientes, la educación básica atendió a 286 mil 501 estudiantes durante el ciclo escolar 2024-2025, según las cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP) retomadas en el documento legislativo.
El proyecto establece que las escuelas no asumirían funciones médicas, sino que su participación consistiría en identificar señales de alerta, informar a madres, padres o tutores y canalizar los casos a las instancias correspondientes. Las autoridades sanitarias aportarían criterios técnicos, materiales informativos y mecanismos de seguimiento.
También contempla ajustes sencillos dentro de las aulas, como ubicar a los estudiantes de acuerdo con sus necesidades visuales, cuidar la iluminación y mejorar el tamaño de letra, el contraste y la calidad de impresión de los materiales educativos.
“Ninguna niña o niño debe ser considerado de bajo rendimiento académico sin que antes se descarten las barreras físicas o sensoriales que pudieran estar influyendo en su desempeño”, sostiene el legislador en la exposición de motivos.