El Episcopado condena los hechos.
El creador de contenido «José Lápiz» difundió mensajes de odio y una recompensa para atentar contra Monseñor Juan Espinoza Jiménez.
La CEM calificó el acto como intimidación, mientras la Diócesis local descarta un peligro directo.
El creador de contenido e influencer identificado como simpatizante del partido Morena ofreció públicamente una recompensa de 40 mil pesos a través de redes sociales a quien atente contra la vida del obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Monseñor Juan Espinoza Jiménez.
El ofrecimiento económico y los mensajes de incitación a la violencia fueron difundidos por el usuario identificado como «José Lápiz» (@dejoselapiz), quien en transmisiones en vivo y comentarios arremetió contra el jerarca católico.
En sus publicaciones, el sujeto incitó a agredir o «madrugar» al obispo, fijando la cifra monetaria a cambio de cometer el delito.
El encono hacia Espinoza Jiménez escaló a partir de las homilías dominicales vertidas en la Catedral Basílica de Aguascalientes, espacio donde el prelado ha expresado cuestionamientos sobre la situación de seguridad pública y la gestión política en el país.
Reacción del Episcopado Mexicano
Tras la difusión del video y las publicaciones de odio, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un pronunciamiento de condena.
El presidente del organismo y obispo de Cuernavaca, Monseñor Ramón Castro Castro, calificó las declaraciones como un acto de intimidación y un atentado a la libertad de expresión.
«Seguramente ya escucharon lo que está sucediendo con el obispo de Aguascalientes… lo interrumpieron, lo insultaron, le gritaron. La Iglesia no puede guardar silencio ante la intimidación a la libertad de expresión ni ante discursos que inciten al odio», aseveró el líder del episcopado nacional.
La postura de la Diócesis y del Obispo
Por su parte, la representación de la Diócesis de Aguascalientes y fuentes cercanas a Monseñor Juan Espinoza Jiménez optaron por un mensaje de calma hacia la comunidad.
Desde el entorno diocesano local se aclaró que el obispo no ha recibido amenazas de muerte de forma presencial o directa, atribuyendo lo ocurrido a provocaciones dentro del entorno digital.
Asimismo, se dio a conocer que el propio prelado desestimó la veracidad de la recompensa económica, al considerar insostenible que un plan de agresión real se coordine mediante perfiles abiertos en redes sociales.