
El mapa de los apoyos sociales en el país alcanzó una nueva escala. Durante la conmemoración del Día de las Personas Adultas Mayores, las autoridades federales confirmaron que la cobertura combinada de los programas de pensión llegó a 17 millones de beneficiarios en todo el territorio nacional, mediante depósitos directos que eliminan la intervención de terceros.
El impulso del presupuesto público se concentra en dos pilares clave. Por un lado, la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores abarca a 14 millones de personas de 65 años en adelante, un esquema blindado mediante su elevación a rango constitucional en el artículo 4°.
Por el otro, el nuevo programa dirigido a mujeres de 60 a 64 años suma ya 3 millones de inscritas, enfocado en retribuir el trabajo histórico no remunerado en los hogares.
Más allá del recurso monetario, la estrategia gubernamental desplegó un operativo médico itinerante denominado Salud Casa por Casa.

Este sistema moviliza a cerca de 20 mil profesionales de la salud, quienes realizan visitas domiciliarias gratuitas para evaluar y dar seguimiento al estado de los beneficiarios en sus propias viviendas.
De forma paralela, la Secretaría de Bienestar mantiene abierta la convocatoria para el trámite de la tarjeta del INAPAM a partir de los 60 años. Esta credencial permite a los usuarios acceder a tarifas preferenciales en transporte público, pago de servicios locales, establecimientos comerciales y actividades culturales.
Claves del programa
Inversión social: Cobertura total de 17 millones de personas en el país.
Atención médica: Brigadas de 20 mil especialistas visitan los hogares sin costo.
Beneficio adicional: Tramitación continua de la credencial INAPAM para descuentos en servicios y transporte.