La diputada federal de movimiento ciudadano Anayeli Muñoz señaló que México necesita una alternativa responsable, no una oposición de la vieja política basada en insultos o discursos machistas; «dan vergüenza», resaltó.
Desde la tribuna de San Lázaro resaltó que la oposición no es cosa de machos.
Asimismo refrendó la postura de MC frente a la reforma electoral al posicionarse como una fuerza política congruente, responsable y con propuestas, lejos de las prácticas de confrontación estéril que han caracterizado a otras oposiciones.
La diputada federal y Coordinadora Nacional de Mujeres en Movimiento, sostuvo que el país no necesita una oposición que recurra a insultos, descalificaciones o expresiones machistas, sino una alternativa seria que construya soluciones reales para los problemas estructurales de México.
En ese sentido, enfatizó que Movimiento Ciudadano fue la única bancada que asumió con responsabilidad el análisis de la reforma electoral, presentando una propuesta integral enfocada en fortalecer la democracia y reducir el gasto público.
La legisladora explicó que la propuesta del movimiento incluye medidas concretas como la reducción del financiamiento a los partidos políticos, la eliminación de duplicidades institucionales que permitirían ahorrar hasta 40 mil millones de pesos a las y los mexicanos, así como mecanismos para blindar los procesos electorales frente al dinero del crimen organizado.
Asimismo, destacó la urgencia de garantizar la seguridad de candidatas y candidatos, al señalar que no se puede normalizar la violencia política ni los asesinatos durante los procesos electorales sin una respuesta estructural del Estado.
Anayeli Muñoz precisó que el voto de Movimiento Ciudadano a favor de la reforma responde a la necesidad de reducir privilegios. Sin embargo, advirtió que se trata de una reforma insuficiente, por lo que la bancada naranja continuará impulsando una discusión más amplia que permita construir un modelo electoral más justo, equitativo y funcional.
Movimiento Ciudadano reiteró que su papel es el de una fuerza política que acompaña lo que beneficia al país y se opone a lo que lo perjudica, manteniendo una línea clara frente a temas que han generado daño estructural.
Finalmente, el movimiento reafirmó que México necesita una alternativa que actúe con congruencia, que ponga en el centro a las personas y que impulse cambios de fondo, alejados de la simulación y del cálculo político tradicional.