Tu hijo no puede estar aquí, retíralo del entrenamiento.

Por ser un niño con la llamada trisomía 21, una condición genética mejor conocida como Síndrome de Down, a Santi le negaron la inscripción a una escuela de básquetbol, él solo quería divertirse pero ésta fue la reacción del entrenador.
Santi es un pequeño de ocho años de edad, pasó al tercer grado escolar, sabe nadar, baila, juega futbol, y ahora quiere entrenar básquetbol, sólo quiere divertirse como todo niño de su edad; todos los días despierta con una gran sonrisa en el rostro que le acompaña a todas partes, para él no existen barreras, y nunca nadie le había impedido alcanzar sus sueños, hasta hace algunos días que por primera vez en su corta vida, le negaron la posibilidad de aprender, jugar y divertirse con niños de su edad en un parque público, que todas las tardes se convierte en Academia de Básquetbol a cargo de renombrado ex jugador que ganó fama por haber pertenecido a Las Panteras de Aguascalientes, lo que emocionó y motivó a la familia de Santi a llevar a su pequeño a la que consideraban la mejor opción para aprender un deporte, como todos, basado en la disciplina, esfuerzo, y por supuesto valores, pero nunca sospecharon sobre el total y absoluto desconocimiento de los derechos de las niñas, niños, y adolescentes, hasta el momento en que de mala gana, el entrenador abordó al padre de Santi para decirle de la manera más fría: “Tu hijo no puede estar aquí, quiero que se retire”.
Era el primer día de entrenamiento, nada formal solo era una clase muestra, apenas habían transcurrido 15 minutos de práctica, los niños botaban el balón, atendían las instrucciones de su entrenador y Santy los imitaba, estaba emocionado, quería dar todo su esfuerzo, todo iba bien, hasta que el ex jugador profesional notó algo en Santy, se percató de la condición genética.

Sin dudarlo llamó al papá que se encontraba a escasos metros de la cancha observando el entrenamiento, sin dar crédito a las palabras del entrenador, cuestionó a qué se refería y los motivos por los que su hijo no podía estar ahí, pues no era la primera vez que acudía a una academia deportiva, y en todas las instituciones siempre fue bien recibido y tratado como cualquier otro pequeño de su edad, en futbol, en natación, en música, y baile.

Santi cursa en una escuela regular, sabe leer y escribir, aprende rápido y ahora ha desarrollado un gran gusto por el canto y el baile, pero llegadas las vacaciones, quería aprender basquetbol, y sin duda alguna lo hará, solo que ya no será en Castores Nungaray Basquetbol, cuyo lema, de acuerdo a sus redes sociales es, “con carácter pedagógico y técnico”.
Seguro que en cualquier otra academia Santi será bien recibido, ahora ha comenzado su curso de verano en Pollitos, y está aprendiendo a andar en bici, pero ¿cómo es posible que en pleno siglo XXI existan este tipo de actitudes en personas adultas que además tienen a su cargo la formación de pequeños en quienes además de habilidades deportivas, se deben inculcar valores, disciplina, empatía, entre otros más, propios de los esfuerzos por la construcción de una sociedad incluyente?.

Por supuesto que los padres de Santi cuestionaron el por qué de ese tipo de determinaciones como echar a Santy del entrenamiento, y la respuesta fue: “Yo no doy educación especial”.
El entrenamiento continuó como si nada, probablemente el resto de los papás no se enteraron delo que estaba pasando en la Academia que todos los días hace uso de las instalaciones de la Unidad Deportiva Modelo (que en realidad es el parque público de la colonia, pero Castores cita ahí a sus alumnos, lo cual no está mal, porque los parques públicos, son eso, espacios públicos de todos, solo que por ingresar a esos entrenamiento privados, cada niño debe pagar 400 pesos al mes.
Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
Lo ocurrido en esas canchas, es sin duda un acto de discriminación a Santy, una absoluta violación a los derechos de las niñas, niños y adolescentes, afirmaron sus padres, a quienes les asiste la Ley.
Recientemente el Senado de la República legisló por la promoción de los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes, y por lo tanto hoy es obligatoria la implementación de campañas en las escuelas de todo el país, para promover los derechos humanos de la niñez y la adolescencia.
Además tienen absoluto derecho a la movilidad, y al uso de los espacios educativos y públicos, que a su vez deben de contar con los criterios mínimos de seguridad.
Lo Esperamos en EDDI MÉXICO AGUASCALIENTES, avenida Ayuntamiento. En EDDI México a nivel Nacional hemos atendido sin discriminación. Un gusto poder recibirle. Llame al 411-108-8457. En nuestra Escuela somos diferentes, somos incluyentes, somos desarrolladores y respetamos la dignidad de todas las personas.