Veintitres guardabosques están al cuidado de las zonas protegidas.

Aguascalientes cuenta con 6 áreas naturales protegidas que todos debemos cuidar, se trata del Cerro del Muerto,
Sierra del Laurel, Sierra Fría, El Tecolote, Ex Hacienda de Peñuelas, y Bosque de Cobos-Parga.
Sarahi Macias Alicea, informó que la Secretaría de Sustentabilidad, Medio Ambiente y Agua (SSMAA), dependencia que preside, ha intensificado el trabajo para conservar las áreas naturales protegidas de Aguascalientes, por lo que capacitó a brigadistas especializados en la prevención y el combate de incendios forestales.
Además, los guardabosques vigilan y monitorean esos espacios, y han redoblado esfuerzos en la recolección de basura, la revisión de puntos de calor y el control del acceso vehicular.
Macias Alicea informó que además los recorridos y la educación ambiental son clave para proteger la biodiversidad en Aguascalientes.
Actualmente se cuenta con 23 guardabosques que desempeñan un papel fundamental en la vigilancia y conservación de estas áreas; desplegados en tres casetas de vigilancia fija y mediante recorridos, el año pasado registraron la entrada de 21,850 vehículos particulares y 161,349 visitantes en las áreas naturales protegidas del estado.


En lo que va de la actual administración, se ha actualizado la señalética informativa en 50 kilómetros del área natural protegida Sierra Fría; y se ha equipado y capacitado a los guardabosques para combatir incendios forestales.
Para apoyar a los guardabosques en las acciones que realizan, este año se entregarán vehículos 4×4 adaptados, que serán también de gran utilidad para detectar fauna silvestre y verificar el cumplimiento de las normas de protección ambiental.
Mientras tanto, se modernizó la infraestructura de las casetas de vigilancia, y se entregará una más para mejorar las condiciones de trabajo.


Los guardabosques también participan en campañas de reforestación y conservación, con lo que ya se han establecido 4,070 plantas de especies nativas en zonas estratégicas de las áreas naturales protegidas; además, se han realizado prácticas de conservación de suelo y agua en 16 hectáreas de estos espacios, contribuyendo a la restauración y preservación de los ecosistemas.