
En una sesión del Congreso del Estado que transcurrió sin sorpresas, Manuel Alonso García fue designado como nuevo Fiscal General de Aguascalientes con 20 votos a favor, 5 abstenciones y el voto en contra de Fernando Alférez. Su nombramiento, que ya era anticipado desde semanas atrás, ha sido señalado como una imposición política por diversas voces dentro y fuera del recinto legislativo.
La senadora de Morena, Nora Ruvalcaba, denunció que la inclusión de Alonso en la terna fue una maniobra para garantizar el control del gobierno estatal sobre la Fiscalía. Según sus declaraciones, su designación responde más a la necesidad de blindar políticamente a la gobernadora Teresa Jiménez que a una evaluación real de perfiles con mayor trayectoria en procuración de justicia.
A nivel local, la diputada Ale Peña también se pronunció en contra del proceso, advirtiendo que con esta decisión se corre el riesgo de perder la independencia de la Fiscalía, debilitando su capacidad para actuar con autonomía en la persecución de los delitos.

Por su parte, el diputado Fernando Alférez no solo rechazó la designación, sino que calificó el proceso como una “simulación”. Desde su perspectiva, la terna presentada y la serie de entrevistas realizadas a los aspirantes fueron un mero trámite, pues el resultado estaba definido de antemano. Alférez también criticó el perfil de Alonso García, señalando que percibe a la Fiscalía como un brazo de la Policía Estatal, lo que comprometería su verdadera función de procuración de justicia.
A estas preocupaciones se suman los antecedentes de Alonso en Seguridad Pública, donde su gestión estuvo marcada por un incremento del 9.36% en la incidencia delictiva. Para sus detractores, esto refuerza la idea de que su llegada a la Fiscalía no responde a méritos profesionales, sino a una estrategia política.
A pesar de las críticas, el Congreso avaló su nombramiento sin contratiempos. Con ello, se abre un nuevo capítulo en la Fiscalía General del Estado, aunque bajo la sombra de un proceso cuestionado y con la advertencia de sectores políticos y ciudadanos sobre el posible debilitamiento de su autonomía.
Ahora, la atención estará puesta en los primeros pasos de Manuel Alonso García al frente de la institución, y en si su desempeño logra disipar las dudas o confirmar los temores de quienes lo ven como una figura impuesta por el poder ejecutivo estatal.