
El fraccionamiento Real de Haciendas se convirtió en el centro de la indignación colectiva luego de que Jaqueline, vecina de la zona, compartiera un desgarrador video en sus redes sociales donde se observa el momento en el que su perrito, Coco, fue asesinado de un disparo en la cabeza. Según narró la dueña del animal, el ataque fue perpetrado por un hombre armado, quien sacó el arma desde el portón blanco de un domicilio ubicado en el lugar.
“En la calle hay demasiados perritos y muchos niños. Se le hizo fácil con un perrito, después puede ser un niño”, escribió Jaqueline al pedir la ayuda de la comunidad para viralizar el caso y exigir justicia.

La publicación generó una ola de enojo entre los habitantes de la zona y colectivos animalistas, quienes exigieron la intervención inmediata de las autoridades y señalaron al presunto responsable, identificado como Ángel “N”. Sin embargo, el señalado utilizó sus redes sociales para deslindarse del ataque, asegurando que no se encontraba en su domicilio el día en que ocurrieron los hechos.
En su publicación, Ángel “N” declaró: “El día sábado, aproximadamente a las 7:15 p. m., salí de mi casa para ir con unos amigos, y ellos están de testigos. En el video de las cámaras debe salir cuando me retiro del domicilio. No soy una persona conflictiva ni sería capaz de hacer algo así”. Además, afirmó haber hablado con los dueños del perrito para aclarar que no tenía responsabilidad en el ataque, e incluso presentó supuestas pruebas que respaldan su coartada.

Sin embargo, esta declaración no calmó los ánimos de los vecinos y colectivos, quienes cuestionaron por qué el acusado no señala a las personas que se encontraban en su domicilio al momento de los hechos. “Si no dice quién fue, él será el único responsable”, señalaron usuarios en redes sociales.

La indignación se trasladó a grupos animalistas, donde se pidió a la comunidad mantenerse vigilante y presionar a las autoridades para que investiguen el caso. Los usuarios criticaron la supuesta inacción gubernamental en casos similares. “Tere Jiménez no hará nada, Leo Montañez no hará nada, dejen de idolatrar a gobernadores que no hacen nada”, escribió un usuario.
La urgencia de justicia
El asesinato de Coco no solo conmocionó a quienes conocían al perrito, sino que también encendió alarmas sobre el peligro latente de vivir en una comunidad donde la violencia se normaliza. “Si alguien es capaz de disparar a un animal indefenso, ¿qué sigue?”, cuestionan los vecinos.
Desde el ámbito animalista, se ha señalado que actos como este no deben quedar impunes, ya que la violencia contra los animales es un reflejo de problemáticas más profundas en la sociedad. Exigen que las autoridades investiguen a fondo el caso, revisen las grabaciones de las cámaras de seguridad y deslinden responsabilidades para evitar que situaciones similares se repitan.
Por el momento, no se han emitido declaraciones oficiales por parte de las autoridades locales sobre el caso, lo que ha generado mayor descontento entre la población. Mientras tanto, el video de Coco continúa circulando en redes, avivando la indignación y el clamor por justicia.