
La sociedad civil organizada externó su apoyo al paro emprendido por los trabajadores del Poder Judicial Federal y ahora también por los jueces y magistrados de Distrito, pues la reforma constitucional que se pretende aprobar en septiembre en las Cámaras, busca su destrucción como un Poder autónomo y desconocer los logros y derechos de trabajadores y jueces, en especial, a la carrera judicial.
A través de un posicionamiento diferentes organizaciones como México Unido, Frente Cívico Nacional, Todos con México, X Aguascalientes, Ciudadanos con Causa, entre otras,.señalaron que una de las características de los gobiernos autocráticos y dictatoriales es el sometimiento del Poder Judicial al Ejecutivo y la desaparición, en los hechos, de la división de Poderes.
La autonomía y apego del Poder Judicial de la Federación a la Constitución, han sido un obstáculo para que el oficialismo complete ese guion que dañaría gravemente a la democracia en nuestro país.
La iniciativa de reforma al Poder Judicial Federal no se dirige a resolver el clamor por justicia que existe en el país, pues no toca a las fiscalías y las policías locales, primeras instancias con las que se topa la ciudadanía.
Por el contrario, la toma del Poder Judicial de la Federación dejaría indefensa a la sociedad mexicana frente a la violación de los derechos humanos, como la libertad de expresión, la libertad de asociación y el derecho a un juicio justo.
Además genera inseguridad jurídica y desconfianza en las instituciones. Impide el desarrollo económico y social, ya que desalienta la inversión y crea un clima de incertidumbre.
Fomenta y fortalece la corrupción y la impunidad, ante la falta de controles judiciales. Favorece la persecución a los opositores políticos, a los defensores de derechos humanos y a cualquier persona que critique al régimen sin límite.
Legitima las acciones autoritarias recurriendo a un sistema judicial controlado y manipulado, para servir a los intereses del régimen.
Por todo lo anterior es que la sociedad civil organizada conformó un frente común con las y los trabajadores del Poder Judicial en una sola voz, para la protección y el fortalecimiento de este y de las instituciones, y condenamos cualquier acción que socave las bases de nuestra democracia y nuestras libertades.
