Para evitar pagar una deuda cercana al millón de pesos, Vanelly Zavala Hernández, organizadora del grupo de ahorro informal “Tandas Vane”, fingió su muerte a través de esquelas falsas difundidas en Facebook y X.
Las publicaciones aseguraban que sería velada en Capillas Funerarias La Fe; sin embargo, la propia funeraria desmintió el servicio y confirmó que la joven no había fallecido, lo que desató la indignación de decenas de afectados que llevaban semanas exigiendo el dinero acumulado.
Tras ser descubierta, Zavala reapareció en redes sociales para negar el montaje, responsabilizar a sus clientas de haber creado la falsa esquela y asegurar que se está poniendo al corriente con las entregas pendientes.
Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León no ha confirmado denuncias formales, por lo que los reclamos se mantienen en internet.
El caso ocurrido en Juárez, Nuevo León, vuelve a encender las alarmas sobre los riesgos de participar en tandas organizadas por redes sociales sin garantías legales ni regulación financiera.
¿Cómo funcionaba su esquema de ahorro?
A través de grupos de Facebook y WhatsApp, Zavala captaba participantes a quienes cobraba aportaciones fijas (como $750 semanales durante 30 semanas) o tandas de artículos.
La promesa era que cada integrante recibiría el monto total acumulado al llegar su turno asignado.
Sin embargo, el modelo colapsó cuando la organizadora dejó de entregar el dinero en las fechas pactadas y bloqueó la comunicación con los usuarios.
⚠️ ¡Cuidado! Recomendaciones para evitar fraudes en tandas
El caso expone un patrón de estafa recurrente en redes sociales. Para proteger tu patrimonio, la CONDUSEF y especialistas sugieren tomar en cuenta lo siguiente:
Evita tandas digitales con desconocidos: No entregues dinero a organizadores sin referencias reales o en grupos masivos de internet.
El riesgo del desfalco: Si alguien deja de pagar o la organizadora desaparece, no existe un seguro ni respaldo legal que garantice la recuperación de tus ahorros.
Exige comprobantes: Si participas en esquemas de confianza locales, documenta cada transferencia o exige recibos firmados.
Opta por el ahorro formal: Utiliza instituciones bancarias o Cajas Populares reguladas por la CNBV, donde tu dinero esté protegido por la ley.