La dirigencia morenista tomará calles y plazas públicas en septiembre con la bandera del informe presidencial.

Con el calendario electoral de 2027 en el horizonte, Morena oficializó el movimiento de sus piezas en Aguascalientes. La designación de Nora Ruvalcaba Gámez como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación no solo selló el destape de la virtual candidata guinda a la gubernatura, sino que marcó el arranque de una ofensiva política contra la administración estatal del PAN.
En un estado catalogado históricamente como bastión del blanquiazul, el partido guinda apostó por salir de la dinámica de escritorio e iniciar la confrontación pública con cifras en mano.
Acompañada por el presidente del Comité Ejecutivo Estatal, Gilberto Gutiérrez Lara, Ruvalcaba presentó las métricas de la encuesta interna que le dio el triunfo, utilizándolas como argumento para cuestionar el desempeño del Palacio de Gobierno.
Los datos expuestos por la dirigencia marcan el tono de lo que será el discurso de oposición.
Los morenistas, afirmaron que el 41% de las personas consultadas por la encuesta interna considera que el gobierno estatal va por un «camino incorrecto», superando al 40% que respalda la gestión local.
En contraste, aseguraron que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo registró un 6.9 de calificación promedio en la entidad, superando el 6.5 obtenido por la gobernadora.
Con este diagnóstico, la estrategia de Morena apuntará al trabajo territorial inmediato. Ruvalcaba anunció que durante el mes de septiembre la estructura partidista tomará las plazas públicas de la entidad para promover el segundo informe de la presidenta Sheinbaum, en una clara maniobra para apalancarse de la marca federal y neutralizar lo que calificó como «campañas de desprestigio» de la oposición.
La virtual abanderada adelantó que tejerá una alianza con el Partido del Trabajo (PT), el Partido Verde (PVEM) y agrupaciones civiles para el despliegue de brigadas «puerta por puerta». El objetivo declarado es capitalizar el margen de descontento local y acelerar la disputa por el Estado antes del arranque formal del proceso electoral.