





A través del programa «Aguascalientes Pinta Bien», el Gobierno del Estado en coordinación con el Municipio de Aguascalientes y la Fundación Corazón Urbano se aliaron con un objetivo claro: demostrar que un bote de pintura puede cambiar vidas.
No se trata solo de estética. Quienes viven ahí saben que cuando el entorno cambia, todo cambia.
«Una fachada limpia y colorida ahuyenta la inseguridad, invita a los niños a salir a jugar y, sobre todo, le devuelve a los vecinos el orgullo de decir «este es mi hogar».
Ver el antes y el después de estos edificios es recordar el poder que tiene el trabajo en equipo. Cuando el gobierno, las fundaciones y los ciudadanos se ponen de acuerdo, la transformación no es una promesa, es una realidad que se nota a cuadras de distancia.
Fovissste Ojo de Agua ya no es el mismo; hoy es un reflejo de que Aguascalientes se está pintando con la energía y el color que su gente merece.