
En el marco del #8M Día Internacional de la Mujer, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, presentó el reporte del Panorama Laboral: Perspectiva desde las Mujeres, que revela como el sistema laboral de México muestra una profunda injusticia económica hacia las mujeres: la mayoría están excluidas de las posibilidades de trabajar y gran parte de ellas por estar dedicadas a labores de cuidado en su hogar.
Esta realidad no es reciente; de hecho, sobre las mujeres pesan al menos dos décadas de exclusión, con estructuras laborales que les imponen un rol cultural de género y además violentan su derecho humano al trabajo.
En la actualidad las mujeres sin trabajo —desempleadas o dedicadas a labores de cuidado no remuneradas— suman 19 millones; representan 44% de las Población Potencialmente Productiva (PPP) de mujeres.
En total, hay 23.8 millones de personas excluidas, de ellas, el 80% son mujeres. Por cada hombre en exclusión hay 4 mujeres.
Del universo actual, las que no tienen trabajo, ya sea por estar desempleadas o dedicadas a labores de cuidado no remuneradas, suman 19 millones; 44% de las mujeres en la PPP de mujeres.
La principal razón de exclusión de las mujeres es la falta de servicios públicos de cuidado suficientes, accesibles, asequibles y de calidad, que abran la opción de cuidar a niñas y niños menores (“centros infantiles”) o en edad escolar (escuelas “de horario ampliado”) y a otras personas que requieren cuidado.
México no tiene un problema de «falta de cultura del esfuerzo». Tiene un problema de falta de oportunidades y de organización institucional del cuidado.

Otras condiciones laborales adversas
La situación de las mujeres ocupadas también es desalentadora. El hecho de que tengan trabajo remunerado no es sinónimo de que cuenten con derechos laborales ni mucho menos un trabajo digno.
De las 24.3 millones de mujeres ocupadas, la mayoría trabaja en condiciones precarias, en trabajos sin seguro social “informales”. Y esa situación prácticamente no ha cambiado en 20 años.
Actualmente 14.4 millones de mujeres carecen de afiliación al seguro social y acceso a instituciones de salud por vía laboral; son 60% de las mujeres ocupadas.
Tras mostrar el panorama de las mujeres en lo laboral y económico, el Frente concluye que el país puede transitar hacia un mejor modelo que valore y reconozca el empuje laboral de las mujeres, y con ello contribuir a construir un México sin pobreza y con igualdad sustantiva.