Afectada del bloqueo agrícola, relata cómo es estar atrapado en la carretera.

«Fueron horas y horas de angustia y desesperación, después llegó el hambre la sed, miedo, y otra vez la angustia…», así vivieron Dany y Cris el bloqueo agrícola; a ellos les tocó en la carretera León-Aguascalientes.
Tras dieciséis horas atrapados en la carretera, a bordo de un camión de pasajeros, una madre y su hijo, decidieron reanudar su camino a pie; decididos a regresar a casa, cruzaron un alambrado de púas y emprendieron su marcha de regreso a Aguascalientes.
El bloqueo los tomó por sorpresa la tarde del 27 de octubre, a bordo de un ETN, creyeron que sería cuestión de dos ó tres horas y que a más tardar a las 8 de la noche se liberaría el paso.

Llegó la media noche y nada, durmieron en el camión; al amanecer, después de pensar y pensar en la mejor forma de regresar, Daniela y su hijo salieron del camión, y echaron a andar su plan.
Daniela compartió con VERAZ como les tocó vivir el bloqueo, dejando en claro que los manifestantes son gente buena y que la están pasando peor que muchos de los afectados por los bloqueos, y en ningún momento se opusieron a que se librarán del bloqueo caminando.
«El 27 de octubre mi hijo y yo fuimos parte de los afectados del bloqueo nacional agrícola, nos detuvieron en la carretera
León- Ags. Fueron muchas muchas horas… en la mañana del 28 de octubre, mientras seguíamos detenidos, decidí hablar con un campesino.
Caminé hasta el bloqueo y vi, que las horas de todos los manifestantes, habían transcurrido en situaciones mucho más adversas que la nuestra, dormitaron arriba de sus tractores, sin techo y sin agua… Nosotros teníamos el baño del camión un asiento cómodo y muchas películas (malas).
Le pregunté si tenían algún inconveniente en que nos fuéramos caminando y me dijo que no, que ellos habían tratado de llegar acuerdos por otros medios, pero que eso era lo único que les quedaba y que estaban dispuestos a permanecer ahí todo tiempo que fuera necesario.
Regresamos por nuestras maletas y empezamos a caminar…

Me llamó mucho la atención que todos los pasajeros se quedaran en el camión, no sé cuántas muchas horas más del día siguiente… nosotros logramos tomar un Uber, tomar camiones por carreteras federales, rodear un montón y por fin llegar a nuestra casa. La última vez que revisé (a las 5:00 pm) el bloqueo seguía.
Un trayecto de 3 horas se convirtió en un viaje de dos días completos, no fue nada agradable.
Lo cierto es que yo no sé casi nada de la lucha campesina, lo único que entiendo, es que ellos alimentan al mundo entero, sin comida no hay nada, así que lo único que atiné a decirle al Sr. del tractor cuando nos despedimos fue: Estamos con ustedes el campo es primero.
Sólo quisiera destacar que en mi percepción son gente buena. Nunca nos amedrentaron de ninguna manera, y en definitiva la estaban pasando peor que nosotros.
También podría agregar que el chofer del ETN era muy buena gente y me ayudó a pensar en cómo salir de ahí…».