Ven poco probable que se cumplan porque hubo más deportaciones con Obama.

Se estima que en Estados Unidos hay alrededor de 10 millones de trabajadores indocumentados, el 6% de la fuerza laboral. Un programa de deportaciones masivas en una economía en la que la tasa de desempleo se encuentra en su nivel natural o de equilibrio, resultaría en una recesión económica y en un aumento permanente en la tasa de inflación.
Se estima que hay poco más de 12 millones de migrantes mexicanos en Estados Unidos, de los cuales 4.1 millones son no documentados. De este grupo, 430,000 tienen la protección para residir y trabajar en Estados Unidos gracias a la Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA).
En la mañana del pasado lunes 20 de enero asumió nuevamente Donald Trump la presidencia de Estados Unidos para el periodo 2025-2028. En su discurso inaugural, emitido desde la rotonda del capitolio, refrendó que su gobierno detendrá la entrada de migrantes no documentados a través de las fronteras, y buscará deportar a los migrantes que residen sin autorización en ese país.

Sin duda, la migración es un tema muy sensible y relevante en Estados Unidos y la postura del presidente Trump fue determinante para la decisión final de los votantes para elegir al 47° presidente. El hoy presidente declaró recientemente que el tema migratorio había sido el principal factor que lo llevó a ganar la elección. Trump sintetizó en el proyecto Agenda 47 sus 20 compromisos de su plataforma electoral 2025-2028, de los cuales 4 son directamente sobre el tema migratorio.
El discurso del presidente Trump es que los migrantes no documentados son responsables de muchos problemas que hay en Estados Unidos (uso indebido de programas públicos, inflación, violencia, drogas, etc.), y muchos de sus simpatizantes así lo creen, si bien múltiples estudios muestran que los migrantes cometen menos crímenes que la población nacida en Estados Unidos.
Su solución: Una deportación masiva de migrantes no documentados.
De acuerdo al análisis de Migración BBVA, este escenario tiene una probabilidad de ocurrencia muy baja, así como pocas probabilidades de que habrá afectaciones importantes en el flujo de remesas a México.
Hay 12 millones de migrantes mexicanos en Estados Unidos, pero solo 4.1 millones son no documentados.
Se estima que 51.5 millones de migrantes residen en Estados Unidos, lo que representa el 15.6% del total de la población de ese país en 2023. Gran parte de esta población ya cuenta con la ciudadanía estadounidense, la residencia permanente u otro estatus migratorio documentado. Se estima que de estos 51.5 millones de migrantes, 11.0 millones (21.4%) se encuentran en una situación migratoria irregular o son no documentados, y que de estos entre 8.5 millones y 10 millones están en la fuerza laboral.
En cuanto a la población migrante mexicana en Estados Unidos, se estima que hay poco más de 12 millones, de los cuales 4 millones tienen la ciudadanía estadounidense, otros 3.9 millones tienen Green Card u otro estatus documentado y 4.1 millones son no documentados. De este último grupo, 430,000 tienen la protección para residir y trabajar en Estados Unidos gracias a la Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA).
Pese a las amenazas de Trump, cabe destacar que en su primer mandato deportó a menos migrantes del interior por año que Obama.
En lo que respecta a las remociones del interior del país (con orden judicial), las cuales separan familias y expulsan a migrantes con muchos años de arraigo, el principal deportador fue el presidente Obama con un promedio de 400,000 eventos anuales en su primera administración y 375,000 en la segunda.
Pese a la agresiva retórica del presidente Trump contra la población inmigrante no documentada, durante su primera administración (2017-2020) se removieron 300,000 migrantes al año, cifra menor a la observada en las administraciones del presidente Obama.
La labor de contención del flujo migratorio en la frontera suroeste de Estados Unidos podría ser más sencilla para el presidente Trump durante el inicio de su segundo mandato. Debido a la necesidad de ganar votos durante la campaña presidencial de 2024, el ex-presidente Biden emitió una orden ejecutiva para limitar las solicitudes de asilo, además de hacer gestiones para que diversos países de tránsito detuvieran parte del flujo migratorio hacia Estados Unidos.
Entonces, se puede observar que desde julio de 2024, las aprehensiones de personas migrantes en la frontera sur de ese país se ubicaron en sus menores niveles desde hace más de 4 años. En diciembre de 2023 se registró en un solo mes casi 250,000 eventos de aprehensión de migrantes, mientras que en el pasado mes de diciembre de 2024 se registraron solo 47,300 aprehensiones; es decir, una quinta parte de los eventos del año previo.
La administración Trump seguramente ejercerá una presión hostil contra los migrantes y repercutirá en su calidad de vida, pero habrá poco efecto en el volumen total de migrantes no autorizados en Estados Unidos ya que un programa de deportaciones masivas en una economía que se encuentra en una situación de pleno empleo tendría efectos recesivos e inflacionarios significativos. En particular, los sectores agropecuario y de construcción entrarían en contracción, más ahora que habrá una fuerte demanda de construcción de vivienda debido a los incendios en la ciudad de Los Ángeles.
Si bien el tema migratorio fue fundamental para la elección de Trump, también lo fue el crecimiento en la tasa de inflación durante la presidencia de Biden.
Por lo tanto, es difícil pensar que se implementará una política de deportaciones masivas que resultaría en un aumento permanente en la tasa de inflación al resultar en presiones significativas en los salarios.