También grabarán las bebidas sin azúcar, advierte el diputado Paulo Martínez, duro descalabro a la economía familiar.

El paquete económico 2026, enviado a la Cámara de Senadores pretende incrementar el IEPS en bebidas azucaradas en 87 % y gravar por primera vez las bebidas sin azúcar.
Este aumento afectará a las tienditas de la esquina, que podrían perder hasta 20% de sus ingresos, y a miles de familias que ya enfrentan una economía golpeada.
Éste aumento que sería del 87%, se vería reflejado en cada bebida al pasar de 1.65 pesos a 3.08 pesos por litro, lo que encarecería productos de consumo básico para millones de familias mexicanas.
De tal manera, un sobre de bebida en polvo que hoy cuesta 7 pesos costará 13, y una botella familiar de refresco subirá 3 pesos más, un golpe directo al bolsillo de los que menos tienen, advirtió el diputado federal del PAN, Paulo Martínez López.

Señaló que el gobierno pretende disfrazar este aumento bajo el argumento de ser un “impuesto saludable”, cuando en realidad solo el 5% de las calorías consumidas provienen de bebidas azucaradas, pero éstas ya representan más de la mitad de la recaudación del IEPS en alimentos y bebidas.
Además, criticó que ni un solo peso de este impuesto se destine a la atención de enfermedades como la diabetes o la hipertensión, ni a hospitales o programas de prevención.
Denunció que pese a los aumentos a las bebidas azucaradas, en 10 años, el IEPS no ha reducido ni la obesidad ni la diabetes, por lo tanto , el discurso de impuestos saludables es completamente falso.
Paulo Martínez sostuvo que el incremento al IEPS afectará directamente a las tiendas de abarrotes, que dependen hasta en un 40% de la venta de estas bebidas, provocando una caída de ingresos entre 15 y 20% y poniendo en riesgo más de 60 mil puntos de venta y 120 mil autoempleos en todo el país.
Por lo expuesto, desde la tribuna de la Cámara de Diputados, el diputado federal Paulo Martínez fijó la postura del Partido Acción Nacional en contra del incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas azucaradas que el gobierno de Morena pretende aprobar, calificándolo como una medida “injusta, regresiva, hipócrita y profundamente recaudatoria”.
No que primero los pobres, resaltó Paulo Martínez al resaltar que este aumento pega justo a quienes menos tienen: a la familia que compra un sobre para preparar agua de sabor, a la tiendita de la esquina, al trabajador que no tiene muchas opciones.

Finalmente, Paulo Martínez planteó alternativas concretas que realmente beneficien la salud y la economía familiar como eliminar el aumento al IEPS en bebidas azucaradas, excluir de este impuesto a las bebidas sin azúcar y eliminar el IVA al agua en cualquiera de sus presentaciones.
“Eso sí sería un impuesto saludable y un verdadero apoyo a la economía familiar. Sí se puede proteger la salud sin vaciarle la cartera a la gente”, concluyó.