
Una de las criaturas más majestuosas de la prehistoria volverá a caminar sobre la Tierra. La empresa biotecnológica Colossal Biosciences, con sede en Dallas, anunció el nacimiento de tres ejemplares de lobo terrible (o dire wolf, en inglés), una especie extinta desde hace más de 12 milenios y conocida popularmente por su presencia en la serie Juego de Tronos.
Los cachorros fueron nombrados Remus, Romulus y Khaleesi, y aunque apenas tienen seis meses, ya miden más de 1.20 metros de largo y pesan 36 kilos. Se espera que alcancen los 68 kg en edad adulta. Por ahora, permanecen bajo resguardo en una reserva natural privada en Estados Unidos, alimentados con una dieta especializada a base de carne de res, venado y caballo.
Este hito marca un nuevo avance en la ambición de Colossal por “desextinguir” especies perdidas. Aunque su mayor promesa es la resurrección del mamut lanudo, sus avances con otras especies ya son una realidad. La tecnología que usan, basada en edición genética, no solo busca revivir el pasado, sino evitar la desaparición de especies en peligro como el lobo rojo o el tilacino.

Según el Centro para la Diversidad Biológica, para 2050 podría perderse hasta el 30% de la diversidad genética del planeta. Frente a esta crisis, los científicos de Colossal sostienen que la ingeniería genética no solo es una opción, sino una responsabilidad moral para corregir los daños causados por la humanidad. Su apuesta, aseguran, es combinar ciencia, ética y restauración ecológica para ofrecerle al mundo un nuevo equilibrio entre naturaleza y tecnología.