
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió aplazar por un mes la imposición de aranceles del 25% al sector automotriz, lo que representa un respiro para las armadoras que operan en México. Este retraso se logró tras presiones de la industria y empresarios estadounidenses, quienes advirtieron que la medida afectaría empleos y elevaría la inflación.
El anuncio se produjo después de una llamada entre Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la que discutieron temas de comercio, migración y seguridad. Mientras tanto, en México, empresarios como Carlos Slim y Alfredo Harp Helú se reunieron con Sheinbaum para pedir estrategias que protejan sectores clave como el automotriz, electrónico y metal-mecánico.
El aplazamiento de los aranceles beneficia a la industria mexicana, que exporta el 80% de su producción automotriz a EE. UU., con un valor anual de más de 165,800 millones de dólares. La medida también dio tiempo a México para buscar alternativas y fortalecer su postura frente a Washington.
Sheinbaum dará a conocer su estrategia en un evento público este domingo en el Zócalo, donde se espera que anuncie medidas comerciales en respuesta a las políticas de Trump.
A pesar de la tensión, la Casa Blanca no ha mencionado otras sanciones, como la cancelación de visas a funcionarios mexicanos, y no hay pruebas de que el vicepresidente J.D. Vance haya amenazado con el uso de la fuerza contra traficantes en México.