
Yo quería cambiar el mundo…Fueron las palabras de Arely cuando se enteró que el cáncer había regresado a su cuerpo, estaba enojada, ni siquiera podría llegar a los 15 años; el cáncer había regresado con mayor intensidad, atacaba su cerebro, tumores por todas partes; el tiempo no le alcanzó para lograr su sueño, pero dejó un gran legado que hoy es la esperanza de muchas familias víctimas del cáncer: Familias Doradas A. C.
Familias Doradas es una Asociación Civil que opera gracias al apoyo y solidaridad de personas sensibles, empáticas y solidarias, que independiente de su situación económica, son desprendidas y en la medida de sus posibilidades apoyan a la causa, ya sea en especie, trabajo, e incluso con recursos económicos.
La suma de estas acciones y cadena de favores contribuyen a la atención de decenas de familias con algún familiar con cáncer, a quiénes se les proporcionan desde recursos para cubrir gastos de transporte, hasta alimentos, y las gestiones necesarias para acceder a los medicamentos oncológicos.
Angélica es la líder de esta cadena de humanos que viven para hacer el bien; ella ha vivido en carne propia el tener a una hija con cáncer verla padecer hasta perder la vida.
Precisamente el dolor que le ha tocado vivir se ha transformado en la fortaleza para ayudar a otras familias a mantenerse en pie de lucha en la batalla contra el cáncer.
Actualmente Familias Doradas, cuenta con un comedor a unos cuantos metros del Hospital General de zona 3 del Seguro Social; las familias de pacientes con cáncer saben que ahí pueden encontrar un plato con comida caliente.
Siempre que es posible se les otorga alguna despensa, y hasta se hacen colectas para comprar aditamentos médicos.
Los esfuerzos que se realizan todos los días por ayudar a quienes más lo necesitan ante una emergencia de salud, se ven reflejados de manera multiplicada.
En ocasiones y tristemente también se tiene que realizar gestiones económicas para cubrir gastos funerarios, detalló Angélica, al revelar que lamentablemente el cáncer tiene un alto índice de mortandad en niños, pues de cada diez, menos de dos gana la batalla.
Sin embargo hay que dar la batalla y luchar porque los niños vivan felices, por dibujar sonrisas en su rostro, y es por ello que entre sus múltiples funciones altruistas, Familias Doradas también organiza viajes para los niños y sus familias, con el objetivo de hacer realidad sus sueños, pues entre los principales se encuentran: Ir a la Playa e ir al cine.
Desde el cielo Arely continúa llenando de fortaleza a su familia para continuar con su legado y ayudar a todas las familias en la lucha contra el cáncer, y tú puedes contribuir a ello de diferentes maneras, donando despensa, tapitas, e incluso regalando un poco de tu tiempo en la elaboración de los alimentos del comedor comunitario.
“Hay personas que llegaron para dar amor al mundo”
Para los familiares de los pacientes con cáncer, saber que pueden encontrar allí una comida nutritiva y un lugar donde sentirse acogidos es un rayo de luz en medio de la oscuridad.
Arely expresó su anhelo, incluso sabiendo que el cáncer había regresado con más fuerza, invadiendo su pequeño cuerpo. No alcanzó a cumplir los 15 años, y los tumores en su cerebro le arrebataron la oportunidad de realizar su sueño. Sin embargo, su valentía transformó ese deseo en un legado que hoy es la esperanza para muchas familias en la lucha contra el cáncer.
Ese legado es Familias Doradas A.C., una Asociación Civil que nació de la fuerza de quienes creen que la verdadera riqueza se encuentra en dar.
Familias Doradas no solo ofrece alimentos; entrega consuelo y una mano amiga en los momentos más difíciles.
Las necesidades son constantes, y es por eso que la labor del comedor depende del esfuerzo de personas voluntarias. La organización invita a sumarse a este compromiso, donde con tan solo tres horas a la semana se puede hacer una diferencia significativa. Los horarios disponibles son los lunes y viernes por la tarde, de 3 a 6, y los sábados y domingos por la mañana, de 9 a 12. Cada plato que se sirve es una muestra de solidaridad y un pequeño paso hacia el cambio.
La batalla contra el cáncer es dura, pero la ayuda que Familias Doradas ofrece ha logrado mantener la esperanza en decenas de familias. La asistencia va más allá de lo material, brindando también apoyo emocional y haciendo todo lo posible por cumplir los sueños de los niños, como ir al zoológico o conocer el mar.
Desde el cielo, Arely sigue dando fortaleza a quienes continúan su lucha, inspirando a más personas a sumarse a esta cadena de bondad. Tú también puedes ser parte de este movimiento: donando despensa, apoyando económicamente, regalando tu tiempo en el comedor o apadrinando a un niño. Porque cuando el amor se multiplica, el cambio que Arely soñó se convierte en una realidad que transforma vidas.