
Turbulencia y protesta marcaron la mañana en Palacio Nacional, cuando un grupo de normalistas de Ayotzinapa irrumpió de manera contundente al estampar una camioneta de la Comisión Federal de Electricidad contra la puerta ubicada en la calle de Moneda, en el Centro Histórico. El estruendoso acto fue presenciado durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Desafiando las barreras metálicas que resguardan el recinto, manifestantes golpearon la puerta con objetos metálicos antes de lanzar gas y emprender la arremetida vehicular que atrajo la intervención del Ejército. La protesta, enmarcada en un plantón que ya perdura días fuera de Palacio, responde a la desesperación de los padres de los estudiantes de Ayotzinapa, quienes convocaron a diversas manifestaciones en el Zócalo para dialogar con el Gobierno.
El mandatario López Obrador aseguró que no existe amenaza alguna y minimizó el incidente, argumentando que la situación se resolverá con la reparación de la puerta. Sin embargo, las acusaciones de traición por parte de los padres de los desaparecidos estudiantes persisten. En entrevista con Ciro Gómez Leyva, Bernabé Abraham Gaspar, padre de uno de los normalistas, lamentó que el presidente haya dado la espalda a quienes confiaron en él.
Vidulfo Rosales, abogado de los padres, señaló la falta de avances en el caso desde septiembre, agravando las tensiones tras las acusaciones de omisión del Ejército.