
En Alabama, Estados Unidos, una madre de 27 años optó por un castigo peculiar al hacer que su hijo de 7 años caminara a casa desde la escuela, pero la situación dio un giro trágico cuando, accidentalmente, lo atropelló con su auto.
La mujer aceleró, dejando al pequeño atrapado bajo las ruedas traseras. Los investigadores sugieren que el incidente fue accidental, aunque señalan que el niño no habría enfrentado tal peligro si no hubiera sido por la decisión de su madre.
A pesar de las lesiones leves del niño, quien sufrió abrasiones en la espalda y la cabeza, la madre enfrenta cargos de abuso infantil agravado. Tras ser arrestada, fue liberada con una fianza de 50 mil dólares, con la condición de no tener contacto alguno con su hijo, según los registros carcelarios.